Dice en alguna parte de la Torah: "no hay festejo sin comida y vino". Amén a eso.
"Como papas para varenikes" no sólo es el nombre de un libro de cocina judía y cuentos afrodisíacos (sí señor, cero tabúes, esto no implica controversia alguna para el judío moderno), es la versión de la cole de la famosa frase "como anillo al dedo". Es que la papa es el ingrediente fundamental de esta receta.
El varenike es una institución en sí mismo. Y como toda institución moishe, "donde hay dos judíos, hay tres sinagogas". Ergo, nos gusta discutir todo. Así, si bien el plato tiene numerosas variantes, la bondadosa papa es la constante. Tanto es así, que los propios knishes, famosos de este lado del mundo, no son más que varenikes al horno (Adonai me perdone semejante afirmación apócrifa.... pero el que los probó, y preparó, sabe que es cierto!).
Mi Bobe (abuela) me preparaba ambas cosas, y la preparación en sí, ya fueran los unos o los otros, era un festejo en sí misma. La cocina de la bobe era el alma de la casa. Es donde ella, y toda visita que se precie, pasaba la mayor parte del tiempo. La vieja se preparaba el mate, y se ponía a cocinar. Si uno se portaba bien, la abuela te dejaba participar, y te enseñaba los misterios de la cocina. Así se forjó mi pasión por la misma (y la de mis hermanas), y sobretodo, por la comida! Comida que siempre fue alimento y cultura.
Hoy en día, no puedo sentir el olor de varenikes, knishes y muchos otros platos tradicionales, y no pensar en la bobe. Mujer de pocas palabras, pero toda una matriarca para su familia. Esta semana se la recuerda en el Kabalat Shabat, oficio religioso del inicio del sábado (cosa que viene a ser el viernes por la nochecita), y si bien voy a ir con mi familia a decir Kadish por ella, puedo afirmar que la recuerdo seguido.
Con ustedes, los Varenikes de la Bobe.
Ingredientes
- 1kg de papas
- 1/2 kg de cebollas
- Tapas para empanadas de copetín
- Un chorrito de leche, a ojo
- 1 cucharada de manteca
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta o nuez moscada
- Opcional: queso rallado.
Dorar la cebolla, cortada pequeña. Con las papas, preparar un puré suave, incorporando la manteca y leche. Cuidado de no pasarse para que no quede chirle. Condimentar, agregar la cebolla, y dejar enfriar. En este punto se puede agregar al relleno el queso rallado.
Dejar al menos 1h en la heladera. Hervir como quien hierve sorrentinos.
Servir con crema, y como opcional, con cebolla dorada o perejil fresco.
(Sí, la imagen no es mía, pero está TAN linda!)
En lo posible, servir en buena compañía, y brindar con un L'Haim (por la vida!).
Edit:
Versión 2: Knishes.
Misma receta, pero en vez de hervir, se mandan al horno hasta que se doren. Se acostumbra cerrarlos en forma de "nidito":
Se los puede pintar con huevo, pero de nuevo, es opcional. Lo importante es hacerlos con amor <3.


1 comentarios:
Que lindo!!! Abriste el blog y me encantan tus anecdotas. Hay cosas lindas, tristes, hay de todo, como la vida, a la sazon... Y cosas ricas, de esas que nos llenan el alma. Tuviste abuela, y pudiste disfrutarla. Lo que contas es una linda forma de recordarla. Yo solo la vi dos veces, pero si recuerdo sus empanadas, alla en Santiago del Estero bien jugosas. Y su guiso carrero, rico y pulenta. Recuerdo a los 8 años verla como hacia el repulgue de las empanadas, en su chacrita.
Lo mio no es la cocina, probablemente si cocino me empiecen a llamar "Yiya", o capaz no pase por la puerta. ya le pediré a mi novio que me haga esto,se ve facil y parece muy rico.
Y un extra, sonrei cuando lei el nombre de tu abuela, compartimos el 2do nombre (y una forma del 1ro).
Besotes Julz ♥
Publicar un comentario