Soledad tiene un día difícil.
No todos son así, está acostumbrada a vivir con ella misma.
Por lo general, lo disfruta enormemente.
Hoy no es así.
Tiene sus días de andar en piyama, de no salir de casa, de tele, pochoclo y té.
Tiene sus días de una sola taza, un solo plato, y una cena de sartén.
Tiene días de triste procesión, y días de alegres paseos por el parque.
Días de estirarse en la cama, o de acurrucarse en un rincón.
Días de leer en el patio, y días de esconderse en un dibujo.
Hay días que cocina con placer, cual gurmaund.
Otros, son días de fideos recalentados y té.
Pero siempre hay otro día, bueno o malo.
La tormenta siempre pasa, y tarde o temprano, todo vuelve a su lugar.
O no.
Hace días que no.
Por qué, desde hace un tiempo, no disfruta su soledad?
Por qué finge la sonrisa cuando le preguntan si está bien?
y sobretodo, desde cuándo es así?
No quiere saber.
No lo quiere admitir.
Admitirlo es aceptarlo, aceptarlo es lidiar con ello.
Y no quiere, no quiere.
Ella está bien así. No?
Ella es feliz así…
…No?
Hace mucho que no ansía la compañía de nadie.
Disfruta sus ratos con amigos, por supuesto.
Pero cuando no, está bien igual.
No ansía la compañía de nadie.
No la ansiaba…
No?
Ahora piensa en él, y se odia.
Estaba tan bien antes,
estaba tan bien no necesitar a nadie.
Se odia porque sabe que, en el fondo, es su culpa.
Sabe que, de algún modo, se lo buscó.
Ella sola lo miró distinto un día. No hubo provocación.
Fue el principio del fin. Ya no había vuelta atrás.
Para Soledad, no hay nada peor que el "y si…?"
La sensación de posibilidad no la deja dormir.
Y si...?
Sin darse cuenta, imagina planes y estrategias y sus posibles finales.
Sin darse cuenta, empieza a pensarle un lugar en su vida.
En algún momento, se da cuenta de que ya perdió.
Y si…?
Y sí. Ya es tarde.
Sin darse cuenta, pone la mesa para dos.
Takoyakis planos
(Receta adaptada para no necesitar la plancha especial para takoyakis).
Ingredientes
- 1 taza de harina leudante
- 1 huevo
- 30g de manteca
- 150 ml de leche
- una pizca de sal
- 1 o 2 cebollas de verdeo
- 200g de tentáculos de calamar
Lavar los tentáculos, limpiando bien las ventosas, y hervir por 5 minutos en agua con abundante sal.
Retirar y dejar enfriar.
Batir el huevo con la manteca derretida, e incorporar la leche. Agregar la sal, y si se quiere, una pizca de pimienta. A mí me gusta incorporar medio caldito knorr de crema y verdeo, pero no es necesario, sólo cuestión de gustos. Una vez unido, incorporar la harina y homogeneizar. Tiene que quedar una pasta firme, parecida a la de los panqueques americanos.
Ua vez fríos, picar pequeños los tentáculos, e incorporar a la mezcla, junto con las cebollas de verdeo lavadas y picadas.
Precalentar una plancha o sartén de teflon, y bajar el fuego cerca del mínimo. Verter de a una cucharada de la mezcla, hasta llenar los espacios libres de la sartén. En mi caso, entran de a 5 a 6 takoyakis, pero pueden hacerse más grandes o más chicos si se prefiere. Tienen que quedar infladitos y esponjosos.
Dorar de ambos lados, y servir con salsa Teriyaki* y sésamo. Acompañar con un rico té.
* Sala Terikayi
- 6 cdas gdes de salsa de soja
- 1 pizca de jengibre rallado
- 3 cdas de vinagre (si es de arroz, mejor. sino, de manzana)
- 2 cdas de azúcar negra o de miel
- 1 cdita de fécula de maíz
- opcional: 2 cdas de vino blanco seco
Mezclar la salsa de soja, jengibre, vinagre, azúcar y vino. Calentar durante 5 minutos, para disolver el azúcar. Espesar con la fécula (en Argentina se la conoce como Maizena, su ppal marca comercial), disolviéndola primero en un chorrito de agua fría.
Así se preparan, originalmente:

1 comentarios:
Amo <3
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